Noche timbera en la city. Me estaban esperando en Santa Fé y JB Justo para luego ir al casino. El reloj acusaba las 21:30.
Voy caminando por JB Justo cuando de pronto se me acerca un flaco con pinta de peligroso, de mala manera me pregunta:
— Ehh amigo, ¿tené una moneda?
— No. Le respondo.
El malviviente entonces me toma por detras de mi brazo izquierdo y acerca algo brilloso a mi garganta.
— Dame todo hijo de puta. Me dice.
A lo que yo reacciono con una rápida y efectiva maniobra, soltandome y dejando al atacante tirado en el piso. Luego corrí unos 300 metros sin mirar para atras… pero esa parte es la que no tengo que contar :-P.
Terminado ese episodio, voy felizmente al casino, donde para festejar mi salvación del intento de choreo, me pedí un martini para ver que se siente ser James Bond (aka ir al casino luego de tratar con malvivientes!). La verdad… que trago mas asqueroso, es como tomar Ayudín para baños!
Luego perdí lo que jugué en el casino y me volví muy contento a mi casa con mi nueva anecdota :-D.
PD: Mientras le contaba a mi amigo Agustín todo esto, él me manda por msn:
— So, what’s your name?
— Fon… James Fon.
— And what d’ya do?
— Let’s say… (mirada a cámara) I’m a serial blogger.
Se nota que mira mucha tele… :-P